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miércoles, 29 de junio de 2011

El abuso


Por: Salvador Castro Iglesias
 
Hace algunos días, la población de San José del Cabo se enteró de la terrible noticia de que un profesor de escuela Primaria había abusado sexualmente de algunos alumnos.

                Cuando leí la nota, el caso me pareció de lo más aberrante, no solo por el hecho del abuso físico a unos menores de edad quienes tuvieron que soportar las vejaciones de parte de ese sujeto que para colmo de males, resultó ser su mentor.

                Carajo, ¿Qué está pasando en esta sociedad?, ¿Cómo es posible que aquellas personas que tienen la obligación de educar e inculcar valores a nuestros hijos se conviertan de repente en los agresores de ellos?. En verdad este tipo de actos no deberían de pasar en estos ni en ningún tiempo, mucho menos en nuestro País que de por sí se encuentra en graves problemas por el narcotráfico, los asesinatos, políticos corruptos y demás.

                ¿Con qué tranquilidad los padres enviarán a sus hijos al colegio si no sabemos qué trato les darán?, obviamente que existen miles de maestros que aman en verdad su profesión, pero la Secretaría de Educación Pública debe de revisar a fondo el actuar y los perfiles sicológicos de sus maestros para evitar que se sigan dando este tipo de actos.

                Tristemente todos los días se comenten abusos no solo contra menores de edad, también tenemos casos de mujeres y ancianos golpeados, abandonados a su suerte o en asilos para no tener que lidiar con ellos.

                Tenemos el caso recién cometido en contra de una niña en el que el padrastro la golpeó hasta ocasionarle la muerte, caray amigos eso en verdad duele. Lo peor del caso es que este sujeto de marras será enviado a prisión y todavía tendremos que alimentarlo, tratarlo como ser humano (según los cánones de los Derechos Humanos), tenerle un celda limpia, ropita, comidita, en fin, será premiado y enviado a un Centro de Readaptación que definitivamente no cumplirá su objetivo ya que la fuerza de los hechos nos ha demostrado que esos centros mal llamados de Rehabilitación, solo son escuelas del crimen.

                Pero lo más grave  trágico de todo este asunto es que en el caso de la niña asesinada, la madre no metió ni siquiera las manos hasta que escuchó (eso me dijeron), que la niña dejó de llorar, entonces me pregunto ¿Qué nos está pasando?, ¿quién tiene la culpa?, ¿acaso el sistema se ha vuelto inoperante y las madres, padres y adultos de hoy ya perdimos los valores y el respeto por la vida de los demás?.

                Cada vez que escucho los clásicos discursos de nuestros políticos en campaña, sobre un México glorioso y pujante, siento que se me estruja el alma ya que los hechos hoy por hoy me han demostrado que ese México ha dejado de existir, máxime cuando veo que cada sexenio que termina, los que van entrado descubren que las arcas están vacías y que se llevaron hasta la pintura de las paredes.

                Hacia donde uno voltee verá fraudes, corrupción, robos descarados al erario público, maestros violadores, diputados Federales con sueldos ofensivos y dispendios que dan asco por los excesos, hacen y promulgan Leyes que nadie cumple, dictan sentencia a pillos para luego soltarlos, pero que ni se le ocurra a usted amable lector, atreverse siquiera a tomar sin pagar un pan o algún artículo de primera necesidad, porque será enviado sin miramientos a purgar condenas de varios años, mientras los demás pillos andan sueltos a su antojo y coludidos en su gran ,mayoría con las autoridades.

                Quiero aclarar que estoy seguro que debe de haber Funcionarios honorables y gente que trabaja en puestos menores que con dedicación y amor, hacen su trabajo para llevar pobremente su sueldo (en muchos casos miserables) a sus casas para alimentar a su familia y poder enviar a sus hijos al colegio.

                No podemos seguir permitiendo que nos sigan pasando estas desgracias, como ciudadanos tenemos la obligación de vigilar e impartir valores a nuestros hijos, ellos no son responsabilidad del Gobierno, están bajo nuestra tutela, y solo con valores, ética, respeto por los demás seres vivos es como podremos hacer hijos sanos que amen este país.

                También debemos exigir a las autoridades en turno que por favor, hagan su trabajo que en la mayoría de los casos están más que bien pagados y cuiden y protejan a esa sociedad que juraron proteger (valga la redundancia), y que además juraron valer y hacer valer las leyes en beneficio de una sociedad desgastada, decepcionada, harta de tantas promesas que tristemente son enviadas a la basura en cuanto toman posesión de sus cargos.

                ¿Cómo querer tener un México fuerte, pujante  glorioso si nosotros como padres supuestamente garantes de la seguridad, educación y desarrollo de nuestros hijos, les damos solo malos ejemplos, golpes, falta de respeto, vidas miserables, etc.?

                Considero que la única forma de salir de este atolladero en el que estamos metidos, es con educación, pero educación de primer nivel, no con maestros infiltrados de mala manera y con carencias morales y muchas veces formativas, que son los que supuestamente educarán a nuestros hijos.

                El Estado Mexicano tano Federal, Estatal y Municipal, deberá hacer un gran esfuerzo por recuperar la credibilidad de su pueblo, meter en cintura a tanto pillo que anda suelto y reconstruir este país que cada día que pasa, se hunde en la ignominia.

                Los Mexicanos debemos de tomar en nuestras manos el futuro de nuestro País, no permitiendo jamás que los desvalidos niños, ancianos, mujeres o minusválidos, sean abusados en cualquier forma por nadie. La grandeza de un País se mide no solo por la riqueza material que produzca, se mide también por la unidad en tiempos difíciles, por salir adelante y verse al espejo para corregir sus errores, no podemos seguir por este camino ya que corremos el riesgo de perder todo aquello que una vez soñamos para las generaciones venideras.

                Nos leemos más adelante …