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sábado, 23 de abril de 2011

Sábado de Gloria

La Paz Baja California Sur a 23 de Abril de 2011

Por: Salvador Castro Iglesias
Correo electrónico: salcasis@yahoo.com.mx

                Hoy se festeja el Sábado de Gloria por parte de la Iglesia Católica y de millones de creyentes alrededor del mundo, y aunque no es compartida por otras religiones no por ello deja de ser uno de los acontecimientos más importantes de la humanidad creyente.
 
                Según datos tomados de wikipedia, en la Iglesias Católica también se conmemora la Soledad de María  (Madre de Jesucristo), después de llevar al sepulcro a Cristo, quedando en compañía del Apóstol Juan. Pueden ser expuestas en la Iglesia, a la veneración de los fieles, la imagen de Cristo crucificado, o en el sepulcro, o descendiendo a los infiernos, ya que ilustran el misterio del Sábado Santo.

Hasta la reforma litúrgica acometida por Pío XII se llamaba a este día Sábado de Gloria, pues la celebración de la Resurreción (la Vigilia Pascual) tenía lugar ya en la mañana del sábado. En 1951 Pío XII permitió, mediante el inseperado decreto “Dominicae Resurrectionis” del 9 de Febrero (Vid. AAS 43 (1951), pp. 128-129), que la vigilia se realizase de noche,lo que tras otro decreto, el “Máxima Redemptionis” de 16 de Noviembre de 1955 (VID. AAS 47 (1955), pp. 834-841),fue obligatorio a partir de 1956. Desde entonces dicha vigilia se celebra más razonablemente en horas de la noche, el Sábado Santo queda para los Católicos más como un día de espera, expectante por la gran celebración que tendrá lugar unas horas más tarde.

                Debo aclarar que si bien no soy un ferviente practicante de los ritos de mi Iglesia, no por ello debo dejar de reconocer que estos ritos y días especiales como la Semana Santa han sido y fueron parte de mi formación religiosa, y formativa como ser humano.

                Sin embargo el significado que tiene para el que esto escribe, es que creamos o no en la Resurreción de Jesucristo el día de mañana Domingo, al menos nos quede la esperanza de renacer y renovar la fe en nosotros mismos.

                Quiero pensar que así fue y que Nuestro Señor efectivamente renació de su sepulcro y subió a los Cielos, dando muestra con ello que siempre podemos levantarnos y seguir adelante a pesar de las desgracias, tormentos, malas experiencias, desastres, flagelos y demás hechos dolorosos que nos sucedan en el diario vivir.

                Vienen a mi memoria hoy día, los recientes acontecimientos en el mundo, las guerras, la despiadada carnicería cometida por seres humanos en contra de inocentes por el control del mercado de las drogas en este País, la devastación provocada por el terremoto en Japón y después por el tsunami, los millones de pobres que no tiene oportunidad de llevar alimento a sus hijos, la rapiña de tantos y tantos políticos que cínica y descaradamente saquean este País sin recato, pudor ni vergüenza, la falta en los hechos de empleos y oportunidades para los jóvenes y adultos que vemos como cada día se reducen nuestras expectativas de ofrecerle a nuestros hijos una mejor vida.

                 Hoy es Sábado de Gloria, día dedicado también e festejar a las mujeres que llevan su nombre, y desde aquí le envío un fuerte abrazo a mi Gloria que desde un lejano punto de la geografía Nacional no pierde la fe en que sus sueños de libertad y amor, pronto serán convertidos en realidad.

                Aquí en mi tierra, esta Baja California Sur México, también hoy es Sábado de Gloria, un día en que yo así como muchos de Sudcalifornianos esperamos con grandes expectativas que este cambio de Gobierno nos traiga un cambio, un cambio en la forma de gobernar y de hacer las cosas, un renacimiento a una nueva vida, de esperanza para que todos podamos tener mejor vida, avanzar hacia un mañana Glorioso en el que los recursos sean utilizados para el bien de la comunidad y no para unos cuantos, en el que las promesas hechas en campaña sean una realidad y no otro desencanto. Un gobierno que se la juegue y decida que ya basta de tanto atropello a los derechos humanos y de cara al futuro demuestre de una vez por todas que tiene casta y valor para afrontar los retos del futuro, hacer las cosas bien hoy y aprender del pasado.

                Este sábado de Gloria quiero invitarlos a que hagamos una reflexión y que seamos o no creyentes en la Iglesia Católica, creamos o no en la resurrección de Jesucristo, creamos o no en milagros. Oremos para que nos sea devuelta la fe en la humanidad y en nosotros mismos, para que olvidemos rencores, envidias, odios y vayamos juntos por un mejor País, un mejor Estado para nuestros hijos y para todas las generaciones que vendrán.

                Los dejo con este fragmento del evangelio según San Lucas 24,1-12.

                “Es necesario que el hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores, que sea crucificado y que resucite al tercer día”