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domingo, 1 de diciembre de 2013

Alarmantes las cifras de menores que laboran en el mundo y México

En Baja California Sur más de 14 mil menores de edad están incorporados al mercado laboral

Por Raymundo León Verde

Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) 215 millones de niños y niñas están incorporados al mercado laboral, 115 millones en las peores formas de trabajo infantil, actividades que ponen en riesgo su salud, moralidad y vida, que afectan y vulneran derechos humanos fundamentales, afirmó el subsecretario de Inclusión Laboral de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Adán Ignacio Rubí Salazar.
Precisó que en América Latina la cifra de menores de edad que trabaja es del 15 millones, tres millones 35 mil en México y 14 mil 177 en Baja California Sur, estado mexicano donde se instaló un Comité para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y la Protección de Adolescentes Trabajadores en Edad Permitida en el país.
Dijo que en términos sectoriales la ubicación de infantes trabajadores en México se encuentran 29 por ciento en el sector primario y secundario, 26 por ciento en comercio, 25 por ciento en servicios, 12 por ciento en actividades de transformación industrial o artesanal y cinco por ciento en la construcción. El tres por ciento restante no lo definió.
Mencionó que el Foro Económico Mundial y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) coinciden en que el trabajo infantil es uno de los problemas de la humanidad que debe ser erradicado a la brevedad, pues una persona que se incorpora de manera temprana a una actividad productiva se aleja de la escuela, de su preparación y con ello disminuye su nivel de calificación y empleabilidad.
Esto tiene una repercusión inmediata, sus perspectivas de carácter individual se ven disminuidas drásticamente, al igual que sus perspectivas como ente conformante de una familia y su contribución a la productividad, señaló.
Mencionó que un menor de edad que se incorpora al trabajo por cada peso que gana dejará de ganar seis si se hubiera mantenido en la escuela, esa es la desproporción que se debe considerar para prevenir y erradicar el trabajo infantil, dijo.
Ante esta situación, dijo, el gobierno federal creó una comisión interinstitucional para prevenir  y erradicar el trabajo infantil, un organismo integrado por cada una de las dependencias federales que tienen que ver con el tema, con el fin de que la normatividad de los programas privilegien a aquellas familias que pretendan la separación de los menores de la escuela por necesidades de orden económico  o de otra índole.
También se envió a la Cámara de Diputados una iniciativa de reforma al artículo 123 de la Constitución para que la edad mínima para el trabajo infantil sea de 15 y no de 14 años como está estipulado en la actualidad.
No se trata de una ocurrencia, aclaró, el propósito es garantizar que al menos quienes vayan a ingresar a un empleo tengan la educación básica obligatoria, con lo que incrementarían su nivel de calificación y sus perspectivas de orden social.
Anunció que en unos días esta reforma será aprobada por los diputados, por lo que México podrá ratificar el convenio 138 de la OIT que tiene que ver con la edad mínima de admisión al empleo que es de 15 años y con ello el país se quitaría un tache que “traemos en la frente todos los mexicanos”.
México es el único país de la OIT que no ha ratificado ese convenio y “es una vergü”nza", dijo.
Reconoció al gobierno de Baja California Sur por instalar una comisión estatal para la erradicación del trabajo infantil porque los niños están para jugar y estudiar, no para trabajar, ya que el dinero que hoy ganan los niños que laboran empobrece su futuro.
Sobre el convenio tripartita firmado entre la STyPS, el gobierno del estado y la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), explicó que contempla 13 puntos que pretenden beneficiar a empresarios, trabajadores y sociedad en general.
Precisó que trabajadores y empresarios van a tener oportunidad de acceder a programas de capacitación, así como apoyo para la certificación de competencias y habilidades en el seno de la empresa con la participación de la UABCS, el aval de la STyPS y el gobierno del estado.
“Ganan nivel de calificación los trabajadores, y en productividad y competitividad las empresas. La Universidad gana institucionalmente, en concreto, con la ejecución del convenio con beneficio para profesores y alumnos”, indicó.
Puntualizó que también gana la sociedad en su conjunto porque se impulsa una cultura incluyente en el trabajo que no tenga ningún elemento que impida a cualquier persona tener acceso a un empleo por cuestiones de discapacidad, género o preferencia sexual.

Todos estos elementos de inclusión están en el convenio y la erradicación del trabajo infantil como responsabilidad social, concluyó.