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sábado, 7 de abril de 2012

La cuaresma

La Paz Baja California Sur, México
Por: Salvador Castro Iglesias
Correo electrónico: salcasis@yahoo.com.mx

Hoy que está por terminar la cuaresma que es el tiempo litúrgico de conversión que marca la iglesia Católica para prepararnos para la fiesta de la Pascua y que además es el tiempo en que debemos dedicarnos al arrepentimiento de nuestros pecados, de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir mas cerca de Cristo.

Sin querer profundizar mas ni entrar en muchos detalles, solo diré que estos días de Semana Santa, tiempo en que muchos prefieren salir a las playas (abarrotadas de gente, basura, desechos, borrachos y demás), yo preferí quedarme en casa y aprovechar para meditar un poco sobre mi vida durante este año.

Hacía tiempo que por mil razones no dedicaba un tiempo a mis asuntos personales y créanlo o no, estos días de soldad física, sin vecinos molestos que ponen su música a todo lo que da su equipo de sonido (por lo general con música de banda) y con el barrio casi solo como si fuera panteón fuera de día de muertos, hice un análisis de los errores y aciertos que cometí y que en verdad me han ayudado a ver mi vida con mas objetividad y sobre todo con un poco mas de paz.

Este año 2012 he tratado en verdad de ser un poco mas reflexivo, analítico y sereno sobre todo cuando leo, escucho y veo en los diferentes medios de comunicación, como nuestro México se va descomponiendo en sus bases como son los valores.

Por mil razones sé que no fui el mejor padre que mis hijas hubieran querido tener, la tolerancia nunca fue uno de mis mejores atributos y producto de ello no fui paciente, extremadamente amoroso ni mucho el padre idílico que pintan en las telenovelas. Solo fui un ser humano que independientemente de todos sus defectos, amó y ama profundamente a todos y cada uno de sus hijos.

Tampoco fui el compañero perfectos de las respectivas mamás de mis hijos, pero en descargo diré que jamás les puse una (ni dos manos) encima y que reconozco que soy un tipo extremadamente soñador que hace casi imposible vivir con el.

Así que mi vida ha transcurrido durante muchos años en la búsqueda de ser yo (aunque pueda sonar egoísta), pero que he ido con el tiempo aprendiendo a valorar a cada ser vivo aunque no siempre coincida con sus puntos de vista o forma de ser, sin dejar de ser crítico en todo aquello que no considere correcto.

De los aciertos que pueda tener, diré que soy un tipo leal (aunque los tiempos modernos no prediquen tal virtud en mucha gente), porque considero la lealtad como un valor básico en las relaciones entre los seres humanos, que hacen que la persona que la practique sea confiable para los demás.

Soy verdaderamente apasionado de mi trabajo y sé que la mejor manera de trascender en el tiempo, será haciendo lo mejor que pueda mis tareas, con dignidad, humildad y sobre todo buscando un beneficio para la que gente que cree en mi.

Sé que esto que escribo parecerá una confesión y tal vez lo sea, pero en verdad que esta catarsis me sirve para darme cuenta de que sigo siendo humano, me equivoco y vuelvo a levantarme todos los días de mi vida, pidiendo solo la oportunidad de ser una mejor persona.

También es cierto que soy terco como el que más y ello muchas veces me ha llevado a cometer errores pero les aseguro que aprendo muy rápido y muchas de las veces acierto sobre todo cuando se trata de defender mis principios e ideas.

No creo que estos días me haya vuelto santo ni mucho menos, pero si me di la oportunidad de poder acercarme un poco a mi Dios y pedirle que me permita seguir creciendo como persona y me conceda la gracia de disfrutar a la gente que amo mientras pueda.

Cosa curiosa, pero cada día que pasa, me dedico mas tiempo a escuchar que a hablar, y he ido descubriendo que en boca cerrada no entran moscas y se aprende mucho escuchando, se elimina el ruido y realmente puede uno escuchar lo que las demás personas opinan sobre uno o sobre cualquier tema.

Ello me permite poder discernir sobre lo bueno y lo malo de cada día y no meterme en problemas por hablar a bote pronto o solo hablar para que la gente piense que tengo algo interesante que decir o que conozco de un tema (que muchas de las veces en verdad desconozco).

Me doy cuenta que al paso del tiempo dejan de importarme la opinión de muchas personas sobre la mía y que en su gran mayoría tienen una percepción errónea de mi, pero también sé que ellos tienen el derecho de decir lo que quieran.

Me doy cuenta que mi madre Graciela si dice cosas muy valiosas y que cuando se decide a hablar pocas veces se equivoca pero ahora si la escucho.

Valoro en todo a mi compañera Gloria que a pesar de sus mil problemas con su vida, no deja de demostrarme que el amor se da porque sí, y que no hay de que darle muchas vueltas al asunto.

No tienen idea como disfruto a mis hermanas cuando coincidimos frente a una taza de café o una buena bebida, y las escucho hablar de sus cosas y problemas cotidianos y de como van trascendiendo en sus vidas, llenándome de amor y alegría.

Estos días le doy gracias a Dios por concederme el privilegio de ser abuelo y recordar cuando fui padre y vi crecer a mis hijas, pletóricas de vida, alegrías y pasión por sus vidas.

4 días de Semana Santa que me han servido para volver a salir al mundo este próximo lunes, con la certeza de que mis asuntos con Dios están en paz, con la seguridad de que haré todo lo que esté de mi parte por ser mejor ser humano y que mi gran compromiso con la vida es llegar al fin de mis días, con la conciencia de haber hecho mi parte, haber corregido mis errores y haber transmitido a quien haya querido los conocimientos que la vida me ha regalado a manos llenas.

Les deseo que Dios los llene de bendiciones y que sus vidas transcurran en paz, con amor y esperanza.

Nos leemos mas adelante …