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viernes, 25 de noviembre de 2011

El Congreso de los sabios tontos

La Paz, B: C:S  25 de noviembre de2011

El día de hoy, me tocó asistir a través de los medios de comunicación al deplorable circo que protagonizaron una vez más, nuestros flamantes diputados. Gracias a Dios, l@s jóvenes sacaron la casta y llevaron con dignidad  el cuarto parlamento juvenil como diputados por un día,¡¡ Bravo por ell@s!! Les quiero compartir un cuento del escritor Saúl Scholnick que ilustra perfectamente lo que ocurre en la cámara de diputados de nuestra ciudad. Y ahora sí que cualquier semejanza con la realidad es autentica.

EL CONGRESO DE LOS SABIOS TONTOS.

SAUL SCHOLNIK

 Allá en lo más profundo e impenetrable de la selva. Allá donde ningún valiente explorador ha podido jamás llegar. Allá donde los animales tienen su reino...

Allá se celebró un congreso. Habían sido llamados los sabios más afamados de toda la comarca. Estaban el Mono con lentes gruesos, El elefante cargado de años, la lechuza de ojos grandes y la jirafa muy sabia porque ve desde arriba todo lo que sucede. El representante más sabio de cada especie animal había llegado hasta ese congreso.



Me preguntarás: ¿por qué se habían reunido tantos sabios animales? Lo habían hecho para discutir la manera de mejorar la vida de los animales que allí vivían.

Cuando todos los sabios estuvieron reunidos, tomó la palabra el Mono sabio  y su discurso fue así: Estimados colegas que habéis llegado desde todo el reino hasta este congreso, el más importante, porque yo estoy en el, representando a la conocida, respetada y admirable clase de Monos



Antes de hacer mi proposición, deseo señalar lo siguiente: Los árboles y las plantas son necesarios para la vida de los animales. ¿Qué haríamos sin árboles? ¿Dónde vivirían los animales más inteligentes del reino que somos nosotros? ¿Por dónde viajaríamos si no fuera por las ramas, y qué podríamos comer si no tuvieran frutos los árboles? Resumo diciendo que el árbol es uno de los mayores tesoros de la naturaleza



Es por ello que solicito a este congreso que se planten muchos árboles para que nosotros los Monos podamos vivir mejor. Es importante indicar, que no vale la pena que los árboles tengan hojas, pues basta que tengan ramas para saltar de una a otra y frutos para comer. Terminó de hablar el Mono y todos prorrumpieron en grandes aplausos



Cuando se hubo calmado algo el ruido, la Jirafa sabia pidió la palabra y con voz suave y profunda dijo así: Admirados colegas, primero quiero felicitar al Mono sabio por su claro y brillante discurso. Debo agregar además que estoy de acuerdo con que se planten muchos árboles en nuestro reino, para bien de todos sus animales. Sin embargo, aunque estimo muy justo que los árboles tengan muchas ramas y frutos, creo que es muchísimo más importante que tengan hojas



Pero la interrumpió el Mono: más importantes son las ramas y los frutos  El pájaro carpintero sabio, golpeando en su escritorio, toc, toc, los interrumpió así: animales: en nombre de los Pájaros carpinteros, saludo a este congreso que se ha reunido para elevar las condiciones de vida de nuestro reino animal. Debo señalar, que la discusión que ha surgido no tiene razón de ser. Creo que es posible, y aún más aconsejable, plantar como se ha propuesto, muchos árboles que tengan ramas, frutos y hojas para que así todos queden contentos



 Grandes aplausos indicaron lo acertado de este discurso. Dando unos golpecitos, Toc, toc, el Pájaro carpintero siguió diciendo: lo importante en cualquier caso es que los árboles tengan unos troncos grandes, en donde los Pájaros carpinteros podamos golpear, toc, toc Y se calló Algunos asistentes aplaudieron



Entonces una Cabra sabia, saltó al centro de la reunión y dijo así: un momento muy de acuerdo que no haya diferencias. Todos queremos una vida mejor, pero deseo hacer una pequeña observación: de acuerdo que haya ramas, de acuerdo que haya  frutos y hojas. Pero el tronco debe ser lo más corto posible para que nosotras las Cabras podamos alcanzar las hojas y ustedes, señaló a la jirafa pueden agachar la cabeza para comer. Nosotras no podemos alcanzar las hojas altas. Respondió la Jirafa sabia….No estoy de acuerdo. Nos dolería mucho el cuello de tanto agacharnos



 Ustedes, señaló al Pájaro carpintero pueden pararse en el suelo y golpear el tronco. El pájaro carpintero sabio le respondió: yo tampoco estoy de acuerdo, Pues nuestras patitas no pueden estar en el suelo, necesitamos afianzarnos en el tronco.



Y se dirigió  ahora al Mono: ustedes pueden saltar por las ramas sin temor a golpearse muy fuerte si se caen al suelo.

 Afirmó enojado el Mono Sabio: Y yo estoy en total desacuerdo. En primer lugar no nos andamos cayendo de las ramas, y en segundo lugar no tiene ninguna gracia saltar tan cerca del suelo



Empezaron a discutir entre los cuatro, hasta que un relincho los hizo callar. Era la Cebra sabia que levantándose dijo, así: Colegas, colegas, me extraña mucho vuestra actitud. Estáis peleando por algo sin importancia. Quiero proponer que se ordene nuestra discusión, que se hagan primero todas las proposiciones, y luego que se discutan¡¡ Muy bien, muy bien!! dijeron muchos animales sabios, así es como debe hacerse.



Aprovecho entonces, para hacer mi proposición que tiende a mejorar la vida de nuestro pueblo. Y la hago en nombre de los que vivimos en la pradera; mi proposición es que se corten muchos árboles para que la pradera sea más amplia y podamos correr libremente



¡Bravo, bravo!, gritaron entusiasmados todos los animales sabios de las praderas y estuvieron gritando un buen rato. Los otros animales no aplaudieron…Quiero agregar todavía a mi proposición, que se plante mucho pasto tierno en estas praderas nuevas, para que nosotras las Cebras que vivimos en ellas podamos comer Ahora nadie aplaudió.



El León sabio, aprovechando el silencio, rugió así: Colegas sabios, pensando en el bienestar de nuestro reino, es que estoy de acuerdo en la segunda proposición hecha a este congreso por mi distinguido colega, la Cebra sabia Y miró a la Cebra, la que retrocedió levemente; sobre todo en vista de que nuestros colegas del bosque no han sido capaces de ponerse de acuerdo para solicitar algo definido.



 Se oyeron silbidos de desaprobación. Gritó la jirafa sabia…Estamos de acuerdo en lo fundamental. Claro que si, reafirmaron varios animales. Entonces rugió más fuerte el León sabio yo acepto la segunda proposición bajando la voz agregó…Pero con una leve modificación: el pasto que se plante debe ser largo y seco para que los leones podamos ocultarnos al ir de caza. Gritó la Cebra, pensando que se iba a quedar sin pasto para comer….corto  y  tierno. Rugió el León….Largo y seco. Relinchó la Cebra y avanzó….corto y tierno



Gritó indignada la Jirafa….Nada de pastos, queremos árboles altos, ustedes se las pueden arreglar de cualquier otra manera. La  apoyó el mono sabio: Eso es, árboles con muchas ramas y frutos. Insistió la Jirafa…No, no. Nada de eso tampoco, sólo con hojas.



 Gritó el pájaro carpintero…Con un tronco grande. Rugió el León sabio….No, no. Haremos praderas con pasto alto y seco Relinchó la Cebra: tierno. Todos empezaron a gritar al mismo tiempo…El tigre, sabio y astuto, esperó a que gritaran un rato y luego comenzó a hablar en voz baja. Todos se fueron callando para escucharlo.



Entonces el Tigre Habló así: queridísimos colegas sabios ¿Qué pasa que no podemos ponernos de acuerdo? Si todos queremos lograr una vida mejor, ¿por qué no armonizar las diferentes opiniones?. Eso es lo que debe hacerse, respondieron varios animales sabios, y continuó el Tigre con voz dulce…Yo tengo la forma perfecta de hacerlo.



Se trata de plantar algo que es largo y seco, pero que tiene hojas tiernas cerca del suelo, y también en lo alto. Sirve para balancearse y tiene un tronco con un agradable sabor dulce. ¿Y qué es eso? Preguntaron varios asistentes. Por lo que el Tigre sabio aclaró…Muy sencillo: es el bambú que crece en los cañaverales, en donde nosotros los tigres, vivimos ¡tan cómodamente! ¿Por qué entonces no pueden hacerlo ustedes?



 No sirve, es muy tieso y no deja correr, gritaron el León y la Cebra Las hojas son ásperas El tronco es delgado No tiene ramas Y nuevamente se pusieron todos a gritar, y ahora también gritaba el Tigre.



El presidente del congreso tuvo que suspender la sesión porque el León sabio se quería comer a la Cabra sabia. El Mono sabio tiraba de la cola al Tigre sabio. El Pájaro carpintero sabio hacía toc, toc en el cuello de la Jirafa. Y la Cebra sabia pateaba el suelo. Todos pasaron a comer alguna cosa, y después del almuerzo se reanudó la sesión. Se levantó el Camello sabio y su discurso, en voz baja y profunda fue así:

Colegas, esta mañana se han hecho dos proposiciones, y yo quiero ahora, para lograr el acuerdo unánime de este congreso, fundirlas en una sola que incluya todos los puntos de vista, para lograr así el verdadero progreso de nuestro reino

¿Por qué no hacemos una gran extensión de tierra, la que podríamos llenar con arena, y colocamos cada cierto trecho unos grandes oasis de pasto, otros de cañaverales, otros de árboles o arbustos? Se calló y todos los animales se quedaron pensando no muy convencidos



“Tendríamos que vivir con los pájaros carpinteros que hacen tanto ruido”, pensó la Jirafa



“Tendríamos que vivir con las Cebras que se comerían toda nuestra comida”, pensó la cabra



“Tendríamos que vivir con los leones que son más grandes que nosotros”, pensó el tigre.



Iban a empezar a protestar, pero antes que pudieran decir nada, un gordo Hipopótamo sabio, más tonto que todos los otros sabios, resoplando dijo: bueno. . bueno . . . eso de las islas con diferentes plantas. . . me parece bien. . .  todos quedarían muy felices. El camello le corrigió…Yo no he hablado de islas, colega, he dicho oasis oasis El Hipopótamo sabio, que además era un poco sordo, continúo como si no hubiera oído al camello sabio… Si. . si. . . eso de las islas me parece muy bien. . .porque en vez de perder tanto espacio con arenas. . . es preferible un hermoso y gran lago donde los Hipopótamos podamos echarnos. . .y le ponemos islas a los demás



 El Camello sabio le gritó indignado…He propuesto un desierto. El Hipopótamo contestó resoplando… Tonterías, lo que hace falta es un lago. Un desierto Un lago Y hubieran seguido por un largo rato discutiendo, si Sapito sabio, muy asustado, no los hubiera interrumpido así: es posible que podamos llegar a un término medio, para que todos mejoremos nuestras vidas: hagamos un desierto cubierto por una delgada capa de agua. Como si fuera, por ejemplo, algo así como un pantano. ¡Son tan agradables los pantanos en donde nosotros vivimos, después de todo!



 El León rugió…Basta de absurdos, necesitamos praderas Corrigió el Mono…Lo que necesitamos son bosques Gritó el Camello Desierto Resopló el Hipopótamo…lagos dijo el Sapito sabio, pero lo tan calladito que nadie lo oyó…pantanos, montañas, océanos, praderas, desiertos, selvas, hielo En fin, la batalla fue en ese momento indescriptible. Cada uno gritaba a voz en cuello su proposición, y se mezclaban los gritos, los rugidos, relinchos, berridos y aullidos en un alboroto tal, que nadie entendía nada.



 Alejándose el sabio Elefante, sabio y anciano, moviendo su trompa comentó…¡Que sabios más tontos estos! Quieren arreglar su reino, pero cada uno piensa sólo en su propio beneficio La sabia y anciana tortuga que también se alejaba le contestó… Así es, todos hablan del bien común pero a nadie le interesa. Dudo mucho que puedan ponerse de acuerdo. Y se fue alejando lentamente El sabio Elefante también se alejó, dejando a los tontos sabios que siguieran discutiendo.



Graciela Iglesias Limiñana.  Correo: gillapaz@yahoo.com.mx