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martes, 14 de junio de 2011

Suspensión del Embarazo y Derecho a Decidir

Adriana Saavedra
*católica por mi derecho a decidir
*hija de connotado dirigente panista.

• En un evidente tráfico de influencias, amparado por la mayoría de la bancada panista y sin la mas mínima observación e intervención al proceso parlamentario, los diputados de todos los partidos, el pasado jueves permitieron la primera lectura de un dictamen que no coincide con lo discutido y presentado en comisiones en la pasada legislatura.

El día de mañana, martes 14 de mayo el Congreso del Estado presentará en su orden del día la segunda lectura de la iniciativa que pretende reformar el Artículo 8 de la Constitución Política de Baja California Sur, y con ello penalizar el aborto y reconocer el principio religioso judeo cristiano en una ley; que la vida comienza desde el momento de la fecundación, aún cuando los avances científicos contemplen que la vida de una persona comienza al momento de nacer.

Mucho se ha hablado del tema, desde que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, fallara a favor del derecho a decidir de una mujer en el Distrito Federal, si suspende su embarazo o no. A raíz de ello, la iglesia católica y los grupos próvida emprendieron una cruzada por todos los Congresos Estatales de México, con iniciativa en mano, para, por medio de reformas y derogaciones a las leyes, imponer su precepto religioso de que la vida empieza cuando ellos dicen, no antes ni después, no con sustento científico y pasando por los derechos de la mujer. Solo cuando ellos así creen.

A la fecha, el grupo asignado para incluir, castigar y perseguir, mediante el precepto religioso incrustado en las leyes, ha logrado que 17 Estados, cambien sus constituciones. Sin embargo, ha sido sorprendente y catalogado como en un acto histórico que Cabildos decididos y respetuosos de los derechos de la población hayan impugnado mediante controversia Constitucional, las reformas correspondientes.

Ahora, nuevamente le toca a Baja California Sur. La falta de formación ideológica, la negociación política, la evidente inclinación religiosa, la doble moral, el costo político en tiempo de elecciones y la ignorancia, hicieron que la mayoría de diputados de la anterior legislatura dejaran pendiente de discusión las dos iniciativas relacionadas con el tema. Curiosamente, después de un año, cuando existe una mayoría panista, solo el supuesto dictamen de la iniciativa del PAN ve su luz y es leído en tribuna. Cuando digo supuesto es porque desconozco si había otro dictamen, lo que si sé es que la iniciativa presentada en la pasada legislatura no es la misma que tramposamente votarán ahora.

En la pasada iniciativa de reforma al artículo 8, el iniciador señala que se apoyan las excusas absolutorias contempladas en el Código Penal, para que ninguna mujer sea sancionada si recurre al aborto en caso de que su embarazo sea producto de violación, si corre peligro su vida, si hay malformación congénita del bebé, por accidente o por inseminación artificial no consentida.

En su momento, hasta el líder de los iniciadores dijo pronunciarse a favor de los derechos humanos de la mujer, pero en contrasentido y también de forma tramposa, dijo “rechazamos la despenalización del aborto, pues, lejos de constituir un derecho, es un delito penado por la ley” (¿?), entonces, si el Código Penal contempla esas excusas absolutorias; no penaliza el aborto en esas circunstancias y éstas son aceptadas por ellos, luego entonces, si aceptan el aborto. Asimismo, si dicen que están a favor de los derechos humanos de la mujer; entonces, tácitamente aceptan el derecho a decidir y el aborto como un problema de salud pública y como una necesidad.

Sin embargo, uno era su discurso y sus declaraciones a los medios de comunicación, y otro, era lo escrito en la iniciativa de reforma al artículo 8 constitucional del estado de BCS que en términos textuales decía: “El Estado de BCS reconoce, protege y garantiza el derecho a la vida de todo ser humano, al sustentar que desde el momento de la fecundación entra bajo la protección de la ley y se le reputa como nacido para todos los efectos legales correspondientes, hasta su muerte natural; esta disposición no deroga las excusas absolutorias ya contempladas en la legislación penal”.

Este párrafo además de ambigüo, reputa, reconoce y garantiza la vida desde la fecundación, por lo que, quien se encuentre en una situación de esa naturaleza, perdería cualquier derecho a defenderse, toda vez que nada puede estar por encima de la constitución en términos legales y jurídicos. De otra forma, qué sentido tenía la reforma? Al percatarse de que el párrafo estaba mal redactado, los iniciadores guardaron silencio, aunado a la negociación irrazonable del anterior gobernador y el apoyo de los principales líderes políticos.

Ahora, en una nueva escalada, dejan en la congeladora la iniciativa del PRD, y las comisiones involucradas se hacen de la vista gorda, no solo para permitir y no informar sobre los cambios al párrafo inicial, sino, que en un claro tráfico de influencias aceptan hacer el “pequeñito” cambio, quedando como sigue: "El estado de Baja California Sur reconoce, protege y garantiza el derecho a la vida de todo ser humano, desde el momento de la fecundación o concepción, hasta su muerte natural, salvo las excusas absolutorias ya contempladas en la legislación local". Y volvemos a lo mismo. Es evidente que únicamente se busca que se reconozca el derecho a la vida desde la fecundación, para que después pueda aplicarse el delito de “asesinato” en cualquier circunstancia… No, si tramposos los hay, pero con una mascarita de hipócritas y deshonestos… Así como creemos que son buenos cristianos? si dicen que aceptan el aborto en el Código Penal, pero en la Constitución No, que respetan los derechos humanos de las mujeres, pero que las castiguen, persigan y encarcelen por un delito hecho y fabricado desde una perspectiva religiosa e intangible, sin ningún sustento científico y bioético.

Ahora solo nos queda a los ciudadanos esperar y ver quiénes de los diputados le hacen un boquete al Estado Laico, a los tratados internacionales, a los derechos humanos y reproductivos al pacto federal, a la salud reproductiva y a los derechos de la mujer. Esperemos que los diputados entiendan que votar en contra de esa iniciativa NO es estar a favor del aborto, nadie con sentido común lo está. Es un tema de salud pública, de libertad reproductiva y de decisión personal, no un cuestionamiento religioso de que si es pecado o no, allá cada persona con lo que considere pecado… se trata de una ley, de justicia, de argumentos jurídicos y cientificos, de defender un derecho, de defender el derecho a tomar decisiones; Se trata de que las creencias particulares no sean impuestas a los demás desde un ordenamiento legal, que el Estado no sea utilizado como vehículo para imponer una creencia, que los dogmas y credos no guíen las leyes y las políticas públicas, porque vivimos en un país libre y diverso.
La preocupación de muchos y muchas es que los veintiún diputados haciendo uso de su facultad, se equivoquen y voten en contra del derecho a decidir de la mujer, que voten de acuerdo a lo que piensan, no de acuerdo a lo que es justo. Les será muy fácil votar a favor de la penalización si acuden a sus “buenos principios morales” y a los dogmas de su formación religiosa sin considerar la “ética” la cual es crucial en el trabajo legislativo y parlamentario, para que en esa balanza entre la “moral” y la “ética” prevalezca la justicia, toda vez que habemos personas que pensamos diferente y grupos minoritarios que difieren de las mayorías, o viceversa; es ahí, en donde el legislador debe tomar decisiones y votar para que se hagan leyes justas, que no invadan la decisión de escuchar lo que las personas decidan, que no prohíban la ropa que quieran usar, que no discutan lo que quieran leer, que no invadan su privacidad y mucho menos decidan por ellos y en su cuerpo. Las leyes deben ser justas y para todos, lejos de un previo juicio moral o una futura sentencia ética.

La moral es un asunto de la iglesia, por eso es necesario que la iglesia se acerque mas a sus feligreses y les inculque que la fornicación y el aborto, son pecados, pero que no pretenda que el Estado por medio de una ley haga su trabajo. Lo del cesar, al cesar… ya están como los políticos, reforman las leyes para protegerse, para su conveniencia y para que por medio de un marco jurídico tengamos que elegir y creer en quienes previamente eligieron para representarnos, sin más análisis que la conveniencia y el poder.

No es necesario dar un tratamiento a la hermenéutica, a la teología o a la religión, ni siquiera aplicar un laicismo agresivo y rancio, para poder respetarle a la mujer su derecho humano a ejercer un elemento básico de la cultura y civilización de México: La libertad por su derecho humano a decidir.