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miércoles, 22 de junio de 2011

Ni a favor, ni en contra. Abstención

 BCS junio 21, de 2011
 Por: Adriana Saavedra.
Agencia Internacional P-es. La Paz, B.C.S.-  Hoy los Diputados del Congreso del Estado de Baja California Sur, desecharon la Iniciativa presentada por el Partido Acción Nacional, para reformar el Artículo 8 de la Constitución de Baja California Sur y con ello, elevar a rango constitucional el principio de que la vida comienza a partir de la fecundación o la concepción y por lo tanto, el producto recién fecundado o concebido, tiene derechos constitucionales, sobre los derechos del cuerpo de la mujer.

El Estado número 18 en la lista de quienes han promovido las reformas constitucionales de ésta índole, era pieza fundamental para que cambiara la Carta Magna de los Mexicanos, e invalidara las Constituciones Estatales y otros ordenamientos legales relacionados con la salud reproductiva, la planificación familiar, los anticonceptivos y el derecho a decidir de las mujeres si desean interrumpir un embarazo o no, y, el impacto a otros postulados.

Contrario a lo que dicen quienes se sienten afectados por la fallida reforma y han insultado a los nueve integrantes de la legislatura, hasta ir a los extremos de decir que el Congreso ya no tiene la “H” y otras frases exageradas y soeces, la interpretación casi generalizada es que es digno de  elogiar la abstención del voto de los diputados que lo hicieron, pues es la primera vez, que los legisladores no se dejan manipular por agentes externos al trabajo legislativo, sobre todo en un tema tan delicado que requiere análisis, socialización, compulsa y estudios de impacto en varios rubros. Además de complicado, debido a que el tema trasciende, de la bioética y la ética, a la moral, y de la filosofía cristiana y el pensamiento escolástico coincidente en el Tomismo, hasta el ateísmo y otras culturas y creencias a las que pertenecen los sudcalifornianos, mismos que son ignorados en la iniciativa y por los ministros cristianos, que se hacen llamar “Movimiento a favor de la vida”, grupo auspiciado a sí mismo y por la iglesia católica, según declaraciones de los asistentes quienes manifestaron que “el padre nos pidió que viniéramos a defender la vida con el cartoncito y por eso estamos aquí”, además del hecho que entre los manifestantes, se encontraba el padre Juan Gómez, vocero de la Diócesis de La Paz,

Sin bien es cierto que el grupo en mención dice que reunió un poco mas de 18 mil firmas, también es cierto, que el hecho de reunir las firmas, es solo un requisito que contempla la Ley de Participación Ciudadana para presentar iniciativas al Congreso, pero eso nada tiene que ver con el sentido de la votación que ejerzan los diputados, ni obsta para hacer o no, modificaciones, estudios, foros y otras tareas que enriquezcan el espíritu de la ley o bien comprueben su inviabilidad.

En ese contexto y analizando desde la filosofía de Sócrates, los Diputados, en su calidad de autoridad,  pusieron en la balanza de la justicia la iniciativa, partiendo de sus cuatro características fundamentales: Escucharon cortésmente a las diversas manifestaciones religiosas, políticas, científicas y  de pensamiento femenino; respondieron sabiamente, sin emitir una opinión a favor ni en contra  durante  el tiempo  perentorio; ponderaron prudentemente el espíritu de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,  al  no  violentar la dignidad humana, el Estado laico  y la libertad de creencias, establecidos en el articulo uno, tres y veinticuatro, en donde están plasmadas las libertades y derechos relacionados con el tema, que se tienen que respetar y reconocer a los mexicanos; Y al final,  decidieron imparcialmente al abstenerse  de emitir su voto, toda vez, que con ello  el artículo disputado para reforma, queda tal como está y a salvo de las excusas absolutorias que cuidaban con mucho ánimo los promoventes de la iniciativa.

No estar a favor, ni en contra, en éste caso, no es estar en contra de la vida, ni  a favor del aborto, que en realidad esos no eran los temas centrales de la iniciativa, que aunque implícitos, tampoco eran mencionados en el articulo a adicionar. El objetivo de los iniciadores era elevar a rango constitucional que: "El estado de Baja California Sur reconoce, protege y garantiza el derecho a la vida de todo ser humano, desde el momento de la fecundación o concepción, hasta su muerte natural, salvo las excusas absolutorias ya contempladas en la legislación local"

Y es ahí, al inicio del párrafo, en donde al producto de la fecundación o concepción se le reputa como vivo, circunstancia que ni el gran teólogo Santo Tomás de Aquino y todos los estudiosos del derecho y de las ciencias han podido establecerlo, por lo que carece de expectativa plena y segura de vida o como ente individual como sujeto de derecho.

Se antoja peligroso, que el tema de la movilidad humana, que en la antigüedad solía darse solo al interior de grupos sociales relativamente pequeños, que tenían las mismas creencias religiosas y similares convicciones metafísicas, sea hoy en día un asunto que sirva para ofender, no solo a las personas que difieren con la idea, sino para atemorizar mediáticamente a los diputados que se abstuvieron por encontrar inequidad y falta de sustento de todo tipo en un documento. El problema del criterio que se aplica para promover su rechazo e insistir “quemarlos” con la sociedad, es que por mas que crean gozar de universalidad, no son universales, pues no todas las personas tienen los mismos credo religiosos o sostiene las mismas posturas metafísicas y desde ahí se antoja peligroso.

De haberse dado la reforma constitucional, hoy me confieso: Antenoche tal vez me fertilizaron, hoy por la mañana me anticoncepcionaron, con la pastillita y ahora ya noche, tengo la duda si cometí un delito o si en realidad me fertilizaron, o peor aún si me anticoncepcionaron.  Por qué no mejor estudian el origen de todo y hagan una ley para que quien tenga ganas de fertilizar óvulos pida permiso al gobierno, pues como dijo Santo Tomás: El padre debe ser más amado que la madre, pues él es el principio activo de la procreación, mientras que la madre es tan sólo el principio pasivo. Si el hombre es el principio activo…Pues póngamolos quietos con una reforma constitucional, para que también se abstengan.